Privacidad y datos
Qué guardamos, por qué, y cómo dejar de recibir avisos.
Qué guardamos
Lo mínimo para poder avisarte de lo que has pedido, y nada más:
- Tu identificador de Telegram, que es un número. No guardamos tu nombre, tu teléfono ni tu foto.
- Qué avisos has pedido, que es lo único que tenemos que saber para poder mandártelos.
- Desde qué canal llegaste, si llegaste por el enlace de uno. De eso depende con qué enlace sale tu aviso.
- De tus clics, nada. Contamos cuántas veces se pulsa el enlace que hay en una página nuestra, pero eso es un número suelto de esa página: no se guarda tu IP, ni tu navegador, ni un resumen de ninguna de las dos cosas, y no queda atado a ti.
Por qué podemos hacerlo
Porque nos lo has pedido tú: escribes al bot y pulsas un botón que dice Sí, avísame, después de leer que los avisos llevan enlaces patrocinados. Ese consentimiento es la base legal, y puedes retirarlo cuando quieras sin dar explicaciones.
Cuántos mensajes te mandamos
Uno por producto. Te apuntas a un producto concreto, y cuando ocurre lo que estabas esperando te llega un aviso. Al enviarlo, tu petición queda cumplida y se cierra: no hay una lista a la que te quedes suscrito. Si quieres seguir esperando ese mismo producto, te vuelves a apuntar tú.
No hay boletín, ni novedades, ni recordatorios, ni mensajes comerciales de nadie. Si te apuntas a tres productos, como mucho recibirás tres avisos.
No vigilamos nada
Aunque la palabra «vigilar» sea la que a todos nos sale, aquí no describe lo que pasa. No leemos la web de nadie —ni la rastreamos, ni consultamos precios de forma automática— y no observamos tu comportamiento: no sabemos de dónde vienes, ni a dónde vas, ni te seguimos de una página a otra. Lo único que sabemos de ti es lo que nos dijiste al apuntarte.
Sí llevamos una cuenta de cuántas veces se abre cada página y de cuántas se pulsa el enlace que hay en ella, para poder decirle a quien publicó un aviso cuánta atención está teniendo. Es un número y nada más: no lleva quién, ni desde dónde, ni con qué. Cuenta veces, no personas — distinguir personas exigiría ponerte una huella o una cookie, y no lo hacemos.
Lo que hay es una nota tuya: quieres que te avisen de algo concreto. El día que quien lo publicó nos diga que ya toca, te mandamos ese mensaje y se acabó. No hay ningún proceso observando nada por ti.
El canal no sabe quién eres
Quien escribió ese aviso no te ve. No sabe que te apuntaste, no recibe tu nombre ni tu usuario de Telegram, y no puede escribirte. Cuando decide que ya toca nos lo dice a nosotros, y somos nosotros quienes te mandamos el mensaje. Lo único que él llega a saber es cuántas personas se apuntaron y a cuántas se envió — un número, nunca una lista.
Del enlace que te llega no sabemos nada
El enlace que recibes por Telegram es el del canal, tal cual: no pasa por nosotros ni lleva nada añadido. Podríamos envolverlo para contar cuánta gente lo pincha —lo hace casi todo el mundo— y hemos preferido no hacerlo. Es la misma dirección que te enseñamos antes de que aceptaras, y mandarte luego otra distinta habría contradicho eso. La consecuencia es que de ese enlace no sabemos si lo has pinchado, ni cuándo, ni si has comprado.
En nuestras propias páginas sí contamos las veces que se pulsa, para poder decirle al canal cuánta atención tiene lo suyo. Tampoco ahí cambia la dirección —vas directo a la tienda, con el enlace que ves— y lo que queda guardado es un número de esa página: sin quién, sin desde dónde y sin ninguna cookie.
Lo que no hacemos
- No te perfilamos. No hay decisiones automatizadas sobre ti, ni segmentos, ni puntuaciones.
- No cruzamos tus datos con nada. Lo que sabemos de ti es lo que nos has dicho tú aquí; no lo completamos con otras fuentes.
- No vendemos ni cedemos datos. A los canales de afiliados no se les entrega ninguna lista: saben cuánta gente espera un producto, nunca quién.
- No usamos cookies de seguimiento ni analítica de terceros, y nadie tiene un píxel en estas páginas.
Cómo dejar de recibir avisos
Escribe /stop al bot. Se cierran todos tus avisos pendientes y se cancela lo que estuviera en cola, para que no te llegue nada después de haber pedido que no te escribamos. Es inmediato y no hay que confirmar nada.
Con quién los compartimos
Los mensajes te llegan por Telegram, así que Telegram sabe que el bot te ha escrito. La automatización que los envía la opera Botize, que actúa por cuenta nuestra y no usa tus datos para nada propio. Nadie más los ve.
Los enlaces patrocinados
Cuando abres el enlace de un producto desde una de nuestras fichas, puede llevar un código de afiliado. Si compras, quien lo puso cobra una comisión y a ti no te cuesta más. Va etiquetado siempre, y ese es el modelo de negocio entero: no te cobramos nada ni te vamos a cobrar.
Quién trata tus datos
Juan Salvador Sánchez Bonnín, con domicilio en Senju, Adachi-ku, Tokyo 120-0034, Japan. Para cualquier cosa relacionada con tus datos: info@botize.com.
Empresario individual establecido en Japón.
La dirección va a nivel de barrio porque es un domicilio particular y no una oficina. El número exacto se facilita sin demora a quien lo pida por correo.
Tus derechos
Puedes pedir acceso a lo que tenemos sobre ti, que lo corrijamos, que lo borremos, o llevártelo — aunque lo normal es que ya no tengamos nada: se borra solo al enviarte el aviso. Para borrarlo antes, /stop basta y es inmediato. Escribe a info@botize.com.
Si crees que no lo hacemos bien, puedes reclamar ante la autoridad de protección de datos de tu país — en España, la Agencia Española de Protección de Datos.
Cuánto tiempo
Sólo mientras esperas. Tu identificador de Telegram y qué producto esperabas se guardan hasta que se envía el aviso — y al enviarlo se borran. Lo mismo si escribes /stop: se cierran tus avisos y se borra tu identificador. Si esperabas varios productos, se borra cuando ya no queda ninguno.
De ti no queda nada: ni el número, ni desde qué canal llegaste. Lo que sí se conserva es cuánta gente recibió cada aviso — una cifra, sin nombres detrás — porque es lo que nos permite contar lo que hacemos sin guardar a nadie.